Rossy de Palma. Nuestra musa del mes.

Dice que en la vida hay que osar porque si no osas te quedas con las ganas. Y ella osa constantemente. Es actriz, modelo, diseñadora, escritora, compositora y lo que quiera.

Nos la pedimos como musa aunque ya lo sea de Jean Paul Gaultier y Thierry Mugler. La inspiración que suscita esta mujer ha dado la vuelta al mundo de la moda y la ha llevado a trabajar con diseñadores como Alvarado, Manuel Piña, Juanjo Oliva, Andrés Sardá, Sybilla, Alexander McQueen, John Galliano, Azzedine Alaia, Cristian Loboutain, Charlie le Mindu, Assad Awad o Palomo Spain.

Casi treinta años de carrera retratados por cientos de objetivos entre ellos los de Manuel Outumuro, Álvaro Villarubia y Ruven Afanador. Y tres momentos en los que nuestras pequeñas obras de arte desean acompañarla.

Las piezas de Trinidad son atemporales, iconos que, como Rossy, no tienen edad y nunca envejecen, como este bolso vintage tipo joya de malla metálica de color dorado.

Algo más que hace al arte eterno es, como dice nuestra musa, su poder terapéutico, y es que “la realidad es muy hardcore y siempre hay que ponerle un poco de fantasía”. Vinilo, piedras facetadas y filigrana hacen de este cinturón joya un delirio.

Lo que más nos gusta de ella es que, pese a estar tan vinculada a la moda, ha creado su propio estilo libre de la tiranía de la tendencia. En él nunca faltan los complementos para la cabeza como esta suave boina realizada en piel de mouton de color negro.

Rossy de Palma vive a través del arte y lo hace de una forma honesta, apasionada y única, por eso es nuestra musa.